Quizás porque no tengo ninguno, los tatuajes siempre me han llamado la atención, es tinta en la piel que no se puede volver a borrar, un arte que te deja marcado.

Enrique es un buen amigo y colega fotógrafo de bodas, nos conocimos en una reunión hace unos años y me apoyó con su cámara y talento en algunas bodas y hoy ya su nombre es reconocido. Hoy le tocó estar delante de la cámara, dejarse dirigir y hacer de modelo en mi proyecto de retratos “Portrait” Aquí les comparto las fotos.

Gracias Enrique!

F : Lucho Palacios, Lima-2017
F : Lucho Palacios, Lima-2017
F : Lucho Palacios, Lima-2017
F : Lucho Palacios, Lima-2017

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